Los temas de historia más frecuentes en los exámenes de selectividad: ¡Prepárate para triunfar!

1. Origen y desarrollo de la Segunda Guerra Mundial

A continuación se presentan los hechos más relevantes sobre el origen y desarrollo de la Segunda Guerra Mundial:

Causas:

  • Tratado de Versalles: El Tratado de Versalles, firmado al finalizar la Primera Guerra Mundial, generó un profundo resentimiento en Alemania debido a las duras condiciones impuestas por las potencias aliadas.
  • Expansionismo: Los líderes de Alemania, Italia y Japón tenían una visión expansionista y buscaban recuperar su poder y territorios perdidos durante la Primera Guerra Mundial.
  • Política de apaciguamiento: Las potencias occidentales adoptaron una política de apaciguamiento frente a las ambiciones de Alemania, Italia y Japón, lo que permitió que estos países fortalecieran sus posiciones.

Desarrollo:

La Segunda Guerra Mundial comenzó el 1 de septiembre de 1939, cuando Alemania invadió Polonia. A partir de ese momento, se desataron una serie de eventos que marcaron el desarrollo del conflicto:

  • Invasiones y anexiones: Alemania y la Unión Soviética invadieron y se anexaron diferentes territorios, provocando la formación de alianzas y la entrada de más países en la guerra.
  • Bombardeos y ataques aéreos: Tanto Alemania como los aliados llevaron a cabo numerosos bombardeos y ataques aéreos en ciudades estratégicas, causando destrucción masiva y pérdidas humanas.
  • Conferencias y acuerdos: A lo largo del conflicto, se llevaron a cabo conferencias y acuerdos entre los líderes de las potencias aliadas, con el objetivo de definir estrategias militares y políticas para derrotar a las fuerzas del Eje.

La Segunda Guerra Mundial finalizó el 2 de septiembre de 1945, después de la rendición de Japón. Este conflicto tuvo un costo humano y material enorme, dejando un legado de destrucción y sufrimiento en todo el mundo.

2. Revolución Francesa y sus repercusiones

La Revolución Francesa fue un acontecimiento histórico que tuvo lugar en Francia a finales del siglo XVIII. Fue un período de profundos cambios políticos, sociales y económicos que aún hoy siguen teniendo repercusiones en todo el mundo.

La Revolución Francesa comenzó en 1789 con la toma de la Bastilla, símbolo del antiguo régimen monárquico. Este evento marcó el inicio de una lucha por la igualdad de derechos, la libertad y la fraternidad.

Uno de los momentos más destacados de la Revolución fue la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que proclamaba los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, como la libertad de expresión, el derecho a la propiedad y la igualdad ante la ley.

La abolición de la monarquía y la proclamación de la República fueron otro de los hitos de la Revolución. Con la ejecución del rey Luis XVI, se estableció un nuevo sistema político basado en la soberanía popular.

La Revolución también trajo consigo cambios en la estructura social. Se abolió el antiguo régimen feudal y se estableció un sistema de igualdad ante la ley. Sin embargo, este proceso no estuvo exento de violencia y conflictos, como lo demuestra el período conocido como el Terror, liderado por Maximilien Robespierre.

La Revolución Francesa tuvo una gran influencia en Europa y el resto del mundo. Inspiró movimientos revolucionarios en otros países, como América Latina, y sentó las bases para la consolidación del sistema democrático en muchos lugares. Además, la Revolución llevó a la expansión de las ideas ilustradas y al fortalecimiento de los principios de libertad, igualdad y fraternidad.

En resumen, la Revolución Francesa fue un importante punto de inflexión en la historia, cuyas repercusiones aún se sienten hoy en día. Marcó el fin de un régimen monárquico absoluto y sentó las bases para el surgimiento de un nuevo orden político y social basado en los principios de la Revolución: libertad, igualdad y fraternidad.

3. Descolonización y el fin del imperialismo

La descolonización y el fin del imperialismo representaron un hito histórico en el siglo XX. A lo largo de este periodo, numerosos países que habían sido colonizados lograron su independencia y se liberaron del dominio y la explotación de las potencias coloniales.

La descolonización fue un proceso complejo y desafiante, mediante el cual las naciones colonizadas luchaban por su autodeterminación y rechazaban la opresión impuesta por los poderes imperiales. Muchos de estos movimientos de liberación nacional experimentaron largas luchas armadas y resistencia contra las fuerzas coloniales, buscando recuperar su soberanía y establecer un gobierno propio en sus territorios.


Este periodo de descolonización se caracterizó por el surgimiento de líderes carismáticos y movimientos nacionalistas que impulsaron la independencia de sus países. Personajes como Mahatma Gandhi en India, Ho Chi Minh en Vietnam y Nelson Mandela en Sudáfrica se convirtieron en símbolos de resistencia y lucha por la emancipación de sus pueblos.

Principales causas de la descolonización:

  • Abusos y explotación: Los países colonizadores ejercían control sobre los recursos naturales y la mano de obra de las colonias, explotando sus economías y subyugando a sus habitantes.
  • Ascenso de movimientos nacionalistas: El surgimiento de movimientos que buscaban la autodeterminación y la independencia de su pueblo impulsó las luchas por la descolonización.
  • Deslegitimación del imperialismo: La Segunda Guerra Mundial y las ideas de igualdad y derechos humanos que surgieron después, debilitaron la legitimidad del imperialismo y sus prácticas coloniales.

La descolonización no solo implicó la obtención de la independencia política, sino también la necesidad de construir instituciones democráticas y promover el desarrollo económico y social de estas naciones recién emancipadas.

El fin del imperialismo, por su parte, marcó el debilitamiento y el declive de las potencias coloniales. Las antiguas metrópolis perdieron su capacidad de mantener vastos territorios bajo su dominio y tuvieron que enfrentar el surgimiento de nuevos actores y liderazgos en el escenario mundial.

En conclusión, la descolonización y el fin del imperialismo fueron procesos fundamentales en la historia contemporánea, que permitieron a numerosos países recuperar su independencia y establecerse como naciones soberanas en el concierto mundial.

4. La Guerra Fría y la bipolaridad mundial

La Guerra Fría fue un período de tensión política y militar que se extendió desde fines de la Segunda Guerra Mundial hasta principios de la década de 1990. Fue una confrontación ideológica y estratégica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las dos superpotencias dominantes de la época.

La bipolaridad mundial durante la Guerra Fría se refería al hecho de que el mundo estaba dividido en dos bloques liderados por estas dos potencias. Por un lado, estaba el bloque occidental encabezado por Estados Unidos y sus aliados, que abrazaban el sistema capitalista y defendían la democracia liberal. Por otro lado, estaba el bloque oriental liderado por la Unión Soviética y los países comunistas, que promovían la economía planificada y el control estatal.

Las características y consecuencias de esta bipolaridad fueron:

  1. Una carrera armamentista desenfrenada entre las dos superpotencias, que buscaban acumular armas nucleares y desarrollar tecnologías militares avanzadas como medio de disuasión y garantía de su propia seguridad.
  2. La formación de alianzas militares: la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) encabezada por Estados Unidos y sus aliados, y el Pacto de Varsovia liderado por la Unión Soviética y los países comunistas de Europa del Este.
  3. Luchas por influencia en diferentes regiones del mundo, conocidas como “guerras subsidiarias”. Estas conflictos se produjeron en países como Corea, Vietnam, Afganistán y Angola, donde las superpotencias respaldaban a diferentes facciones en conflicto.
  4. La división de Alemania en dos partes: la República Federal de Alemania (RFA) en el oeste, dirigida por Estados Unidos y sus aliados, y la República Democrática Alemana (RDA) en el este, liderada por la Unión Soviética y los países comunistas.
  5. La carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que llevó a importantes avances científicos y tecnológicos, así como a la llegada del hombre a la Luna en 1969.

En resumen, la Guerra Fría y la bipolaridad mundial tuvieron un impacto significativo en la política mundial, la economía, la cultura y la sociedad. La rivalidad entre Estados Unidos y la Unión Soviética definió gran parte de la segunda mitad del siglo XX y dejó un legado duradero en el orden internacional.

5. La Revolución Industrial y sus impactos

La Revolución Industrial fue un periodo de transformación que tuvo lugar en Europa durante el siglo XVIII y XIX. Esta revolución trajo consigo cambios significativos en la forma en que las sociedades producían bienes y organizaban el trabajo.

Uno de los elementos clave de la Revolución Industrial fue la aparición de la máquina de vapor. Esta invención revolucionaria permitió la mecanización de diversos procesos productivos, lo que llevó a un aumento considerable en la eficiencia y productividad de las industrias.

Otro aspecto relevante de la Revolución Industrial fue el aumento de la urbanización. A medida que las fábricas crecían, se necesitaba una gran cantidad de mano de obra, lo que generó la migración masiva de las zonas rurales a las ciudades. Esto dio lugar a la creación de grandes núcleos urbanos, con todas las consecuencias que esto implicaba.

La Revolución Industrial también tuvo un impacto en las relaciones laborales. La aparición de la fábrica y la especialización del trabajo llevaron a la división del trabajo y a la creación de empleos especializados. Sin embargo, también se generaron condiciones laborales precarias, con jornadas de trabajo extensas y salarios bajos.

Otro aspecto destacado de la Revolución Industrial fue el crecimiento económico. La mecanización de los procesos productivos y el aumento de la productividad resultaron en un incremento significativo de la producción y el comercio. Esto generó un gran impulso a la economía de los países industrializados.

Finalmente, la Revolución Industrial también tuvo importantes impactos sociales y medioambientales. El crecimiento de las ciudades y la concentración de industrias tuvo consecuencias negativas en la calidad de vida de las personas, con problemas como la contaminación y la falta de vivienda. Además, la explotación intensiva de los recursos naturales tuvo un impacto negativo en el medio ambiente.

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